Alumbrar en la oscuridad no es tan complicado como parece, son simples actitudes las que pueden cambiar tu mundo. Sonreír, ser amable, no disgustarnos con facilidad, alegrarnos con las cosas simples, escuchar al que lo necesita, ayudar a quien necesita ser ayudado, no centrarnos en nosotros mismos todo el tiempo observando al resto para en el momento justo extenderle la mano, pero sin descuidarnos completamente. Son estos pequeños detalles los que harán que entregues un rayito de luz a quienes viven en oscuridad, Una esperanza a quienes no la tienen. En Juan 8:12, Jesús dice: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida" Al vernos llenos de alegría querrán tenerla también y buscaran ser como tú, así que nuestra misión es ser como Cristo para ser ejemplo ante el resto. Y como ya vieron no es tan difícil :)
Escrito por Daniela

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